Promoción y desarrollo de la resiliencia

 
 

    Espacio constructivo PARA PROFESIONALES

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Desde ADDIMA, tras diez años de impartir talleres con profesionales, recoger demandas de dificultades en la práctica y vivenciar experiencias de supervisiones profesionales,  sabedores del enriquecimiento que el paradigma de la resiliencia aporta a la práctica profesional, hemos estructurado una nueva metodología de revisión de la práctica profesional.  Así, acostumbrados a buscar en la supervisión los fallos y la supuesta solución para nuestros "casos", constatábamos que el profesional se acerca al espacio de supervisión con temor, puesta su mirada en el déficit y su expectativa en una solución externa (normalmente de un experto) al bloqueo o insatisfacción frente a alguna intervención.   

                       

La experiencia nos ha constatado que los y las profesionales necesitamos espacios donde poder pararnos, encontrarnos  y volcarnos en el cómo hacemos en el día a día en nuestras intervenciones, rescatando lo mejor de nosotros mismos para poder ampliar la mirada hacia nuestras potencialidades y las de los demás, donde recargar las baterías, no desde el vaciado emocional, sino desde una experiencia creativa en la que experimentarnos y redescubrirnos.    



Es de presuponer que la mejora en la autoeficacia, es decir, la percepción de ser eficaz para desempeñar las tareas, asumir responsabilidades o afrontar retos, mejora la práctica profesional. Además, la investigación constata que la resiliencia se configura como un moderador del estrés, la salud y el rendimiento laboral, de tal forma que, en un ambiente distendido, el profesional puede mejorar ciertas habilidades y su visión de las demandas laborales, aumentando no solo su satisfacción y motivación , sino su capacidad para sobrellevar las dificultades o retos que sus puesto de trabajo acarreen[1]


Por otra parte, existe evidencia en algunos estudios que relaciona el autoconcepto del profesional con las expectativas hacia las personas con las que interviene.

 

Hacerlo desde el paradigma de la resiliencia implica que vamos a poner el foco en lo que hacemos y hacemos bien, en lo que no hacemos y podríamos hacer, a partir de lo que nos cuesta o bloquea.   


Por tanto el objetivo es ofrecer un espacio donde poder construir bajo el paradigma de la resiliencia y poder revisar cómo lo haces y qué utilizas, y, por qué no; qué recursos personales estás desaprovechando.  Se trata, pues, de un nuevo estilo de supervisión entre profesionales, un espacio motivador que permita recuperar lo que funciona, recoger y expresar la parte que genera dificultades y experimentar recursos personales que no se utilizan habitualmente, para trasladarlo posteriormente a la práctica. 

 

Se plantea como un grupo de revisión colectiva, y no como un grupo de supervisión, puesto que no existe la figura del supervisor en esta propuesta.  Un espacio para profesionales donde, bajo la premisa de la resiliencia, construir y desaprender automatismos que surgen en el trabajo.  Al mismo tiempo, se configura como un espacio de motivación, donde aprender, compartir, sumar,  a partir de las experiencias propias y ajenas.  Una premisa fundamental es que bajo ningún concepto se lleve o se caiga en el juicio sobre el profesional o sobre sus limitaciones  .   

SOLICITE PRESUPUESTO SIN COMPROMISO

       
    
[1]Para más información consultar la tesis de Estefanía González Piedra, "El fenómeno de la resiliencia en el bienestar y el rendimiento laboral", de 2012, disponible en http://bit.ly/1UdJ5rX